Reiterancia: cuando una persona comete una o más infracciones antes de que quede firme una sanción anterior, la autoridad puede agravar la infracción.
Nuevas sanciones: el régimen incorpora otros castigos como trabajo comunitario, llamadas a instrucciones especiales, que incluyen la asistencia obligatoria a cursos educativos o programas terapéuticos vinculados a la seguridad vial y la convivencia ciudadana.
Luces: sigue vigente la obligación de circular con luces encendidas, pero se regula el uso de las diurnas automáticas (DRL) como otra opción para el día, siempre que la iluminación natural y las condiciones de visibilidad lo permitan. La utilización de luz baja, incluso en vehículos equipados con sistemas DRL, sigue en casos de niebla, lluvia intensa, neblina, humo, polvo o cualquier circunstancia que reduzca la visibilidad.
Cuadro General de Infracciones: el nuevo esquema regula las faltas en leves, graves y muy graves. Entre las conductas tipificadas se incluyen, entre otras:
Exceso de velocidad
Conducción negligente o temeraria
Falta de licencia habilitante
Circulación sin seguro obligatorio
Picadas ilegales
Fuga tras un siniestro vial
Controles digitales y trámites a distancia: medios técnicos, digitales y dispositivos electrónicos fueron incluidos para la constatación, el registro y la documentación de infracciones, como para notificaciones.
Descargos: infractores con domicilio a más de 60 kilómetros del lugar donde se cometió la irregularidad podrán tramitar su descargo en su jurisdicción de origen, a través de plataformas digitales oficiales.
Lenguaje actualizado y vigencia: se reemplazaron expresiones en desuso por el concepto de “personas con discapacidad”.